miércoles, 29 de junio de 2011

CÓMO ALIMENTARSE EN VERANO (I)

limonada com hortelã
En el período estival nuestro organismo nos demanda una mayor hidratación, por lo que adaptaremos nuestra  alimentación a las altas temperaturas, escogiendo gran cantidad de frutas y verduras, ingredientes bajos en grasa y fáciles de digerir, como gazpachos y sopas frías, pescados, legumbres en ensalada, zumos, batidos y otros platos que podamos preparar con antelación, refrigerar, y consumir a lo largo del día, teniendo de esta forma más tiempo libre para disfrutar de actividades lúdicas.

Es fundamental que en verano no se pierdan los buenos hábitos alimentarios de todo el año, especialmente por parte de los colectivos más vulnerables a las altas temperaturas, como son los ancianos, los niños pequeños y las personas con alguna enfermedad crónica. También deberán extremar las precauciones los viajeros.

Lógicamente, nuestro organismo no consumirá la misma cantidad de energía si pasamos el día andando que si estamos tumbados en una piscina, por lo que habrá que adaptar el consumo a las necesidades de cada uno y a su actividad. Pero para todos es primordial el desayuno, que sin ser excesivo, sí debe ser suficiente para afrontar el día con energía.  Se recomienda que aporte en torno a un 20-25% de las calorías totales necesarias: es decir, una persona que necesite 2000 calorías al día debería tomar un desayuno de entre 400-500 calorías.

Así, la primera comida del día debe ser equilibrada y variada, debiendo contener cereales, a poder ser integrales, frutas frescas y lácteos. Además se puede complementar con pequeñas cantidades de aceite de oliva y ocasionalmente, con frutos secos ó algún ingrediente proteico. Según el tiempo que vaya a transcurrir hasta la hora de la comida, podemos fraccionarlo en 2 tomas.
Algunas sugerencias para el desayuno:



·         Batido de plátano y tostada integral con aceite y fiambre de pavo
·         Zumo de naranja natural y tostada con tomate y queso manchego
·         Muesli Bircher bien frío
·         1 kiwi, café con leche desnatada y tostada integral con jamón
·         Macedonia de frutas con yogur natural y cereales de desayuno
·         Biscottes con queso de Burgos, té con hielo y limón y unas ciruelas
·         Pera, bizcocho casero y leche de soja bien fría



Y para los días en los que dispongamos de más tiempo...


·         Zumo de zanahoria y bocadillo de pan de molde integral con queso de untar y pepino
·         Té Earl Grey con leche y shortcakes con fresas
·         Yogur con miel y nueces y  galletas de avena y jengibre



En conjunto, en esta época del año conviene realizar cuatro ó cinco comidas al día, no muy copiosas, se deben evitar los alimentos muy grasos ó calóricos y asegurar al  menos cinco raciones de fruta u hortalizas al día, además de permanecer bien hidratado para reponer las sales perdidas por el sudor.   Se recomienda beber abundantes líquidos, sobre todo agua, aunque no se tenga sensación de sed e independientemente de la actividad física que se realice. Aunque si por algún motivo médico tenemos limitada la ingesta de líquidos o seguimos un tratamiento diurético, habrá que adaptar las cantidades de forma individualizada.
En cualquier caso se aconseja evitar las bebidas alcohólicas, y no abusar de los líquidos que contengan cafeína o de los refrescos azucarados. En su lugar podemos preparar en casa té frío ó infusiones con limón o limonadas con bajo contenido en azúcar.

Recuerda incluir en tu alimentación:
  • Productos de temporada
  • Un mínimo de 5 raciones de fruta y verdura al día
  • Agua abundante, tés suaves, infusiones, limonadas…
  • Productos integrales (arroz o pastas integrales, pan integral, copos de avena, etc). Patatas con piel.
  • Legumbres, sobre todo en forma de ensalada
  • Pescados de todo tipo
  • Lácteos bajos en grasa
  • Carnes magras, sobre todo de pavo y pollo
  • Frutos secos con moderación.
  •  Zumos naturales y batidos, postres con frutas
  • Aceite de oliva virgen




Veggie tray


Ø      Si salimos de viaje:
Es preferible escoger agua y bebidas embotelladas sin hielo, frutas que puedan pelarse y evitar las verduras crudas si no podemos asegurar su correcta limpieza con una solución desinfectante. También es bueno fomentar la lactancia materna para minimizar los riesgos en los niños pequeños. Se deben consumir los alimentos bien cocinados y tener precaución con los productos de pastelería, helados, mayonesas y salsas caseras, si su conservación no es la adecuada y rechazar los platos que lleven preparados varias horas y se sirvan fríos o tibios, asegurándose de  que las carnes de pollo y cerdo están bien cocinadas.
Ø      En caso de gastroenteritis:
El primer paso es reponer el agua y sales minerales perdidos con suero oral o soluciones isotónicas, infusiones, agua de arroz, té negro ó manzanilla con limón. Si las molestias digestivas persisten, se pueden tomar pequeños sorbos de refresco de cola sin gas. Una vez que haya  mejoría, y en caso de diarrea, se iniciará una dieta astringente con yogur natural desnatado tipo bífidus que ayudará a repoblar la flora intestinal. También se introducirá arroz cocido con zanahoria, pollo sin piel, pescado blanco hervido ó a la plancha, patata hervida, tortilla muy hecha, pan blanco tostado, manzana rallada y oscurecida, plátano  maduro, manzana o pera hervida, nísperos ó membrillo.

Se evitarán la leche y quesos curados, los fritos, las verduras crudas y legumbres, la fruta con piel, los productos integrales, embutidos y todo tipo de salsas y grasas, así como el café, alcohol y bebidas refrescantes.
Para saber más:
Ø                  Descargate el folleto de la AESAN “En verano come sano y muévete”
Ø                  Consulta aquí más información sobre cómo debe ser un desayuno equilibrado
Ø                 Recomendaciones sobre alimentación ante la práctica de actividad física

Autora: Lati Escudero (Nutricionista)

martes, 21 de junio de 2011

Cómo sustituir el huevo en nuestros platos

La semana pasada hablábamos de la importancia de no añadir  huevo crudo a preparaciones culinarias sin cocción ó siempre que no podamos garantizar una adecuada refrigeración de los alimentos, siendo  preferible en estas ocasiones emplear ovoproductos pasterizados ó sustitutos del huevo.

vegan omeletteDe cara a evitar riesgos con este alimento (del cual también os contaremos sus virtudes en otra ocasión), o bien para alérgicos al huevo, para personas preocupadas por sus niveles de colesterol, ó simplemente si no nos quedan en la nevera, podemos sustituir el huevo empleado habitualmente en la cocina por otros productos, tal y como os sugerimos a continuación:
Ø     MAYONESA CON LECHE Ó CON LECHE DE SOJA
Elaborar la mayonesa con 80 ml de leche ó leche de soja, 100 ml de aceite de girasol, 100 ml de aceite de oliva de sabor suave, unas gotas de limón, ½ diente de ajo y sal al gusto.
Ø     TORTILLA DE PATATAS SIN HUEVO
Freír las patatas de la forma habitual y sustituir cada huevo a emplear por 2 cucharadas de harina de garbanzos. Disolver la harina de garbanzos en un poco de agua, hasta que adquiera una textura un poco más espesa que el huevo batido. Añadir sal, pimienta y un poco de cúrcuma. Mezclar bien y cuajar en una sartén.
Ø     REBOZADO PARA CROQUETAS, PRODUCTOS EMPANADOS, ETC

Sustituir  el huevo por zumo de naranja.

Ø     ENSALADILLAS

Emplear mayonesa sin huevo y sustituir el huevo duro por trocitos de tofu (queso de soja que permite múltiples preparaciones de alto contenido proteico).


Sustituiremos cada huevo de la receta por 1 plátano
maduro ó bien por 2 cucharadas de
semillas de lino previamente remojadas en 6 cucharadas de agua caliente.



Autora: Lati Escudero

martes, 14 de junio de 2011

10 consejos de seguridad alimentaria en verano


En vacaciones es más frecuente comer fuera de casa, tomar alimentos no conservados adecuadamente ó menos controlados, ó no tener en cuenta que las altas temperaturas pueden afectar a la comida. Por ello, cada año, durante la época estival se producen en España alrededor de 2,5 millones de casos de diarreas.

Para evitar riesgos y enfermedades de transmisión alimentaria en esta época veraniega en la que nos adentramos, queremos recordaros una serie de consejos básicos a la hora de cocinar y manipular alimentos:
wash1.     Lavarse las manos: Hace poco os informábamos de la importancia del lavado de manos antes de tocar los alimentos. En este video de la Escuela de Pacientes podemos aprender a hacerlo adecuadamente.
Recalcamos la importancia de este gesto tan cotidiano, sobre todo en el caso de personas que presenten algún brote alimentario, en los niños tras el contacto con animales domésticos (especialmente tortugas, patos ó gallinas), tras acudir al aseo, cambiar pañales, sonarse la nariz, etc. Además, es importante protegerse las heridas de las manos antes de manipular alimentos.
2.     Lavar adecuadamente las frutas y verduras (tanto si se consumen con piel como si no). Tras lavarlas con agua y frotar su superficie, dejarlas en remojo un máximo de 10 minutos  con algún desinfectante, como el vinagre (un vaso de vinagre por cada litro de agua), bicarbonato (una cucharada por cada litro de agua), o bien con soluciones comerciales ya preparadas, de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Luego, pasar de nuevo las frutas y verduras por agua fría.
3.     Evitar las contaminaciones cruzadas, asegurando una serie de buenas prácticas que reduzcan riesgos:
-          Envolver la carne fresca ó que vayamos a descongelar en bolsas de plástico para evitar que gotee sobre otros alimentos refrigerados.
-          Las tablas y demás utensilios utilizados deben ser lavados inmediatamente después de su uso para prevenir la contaminación de otros alimentos. El trapo de cocina o la bayeta puede ser un excelente vehículo de contaminación. Es preferible usar papel de cocina.
-          Evitar fumar, toser, ó mascar chicle cerca de donde estamos cocinando.
Aquí puedes saber más sobre el correcto almacenamiento de la comida en el frigorífico.
4.     No cocinar grandes raciones para evitar tener que reutilizar alimentos. Los alimentos que no puedan ser consumidos inmediatamente o las sobras que se quieran guardar, deben mantenerse bajo la acción del calor, por encima de 60º C, o del frío, a 7º C como máximo.
Extremar la precaución con alimentos que requieran mucha manipulación en su elaboración ó que contengan mariscos, nata, salsas, fiambres, huevos ó frutas y verduras crudas troceadas.
5.     No consumir alimentos en lugares que no nos inspiren confianza,  ó donde no se mantenga la cadena de frío. En bares, restaurantes, etc, todos los alimentos deben estar protegidos por vitrinas y estar refrigerados siempre que sea preciso. Estas medidas deben ser exigidas por el consumidor, y cuando se observe que no se cumplen, los alimentos deben ser rechazados.
En casa mantendremos los alimentos tapados, protegidos contra vectores y refrigerados siempre que sea necesario.
6.     Adecuada cocción de las carnes (sobre todo de aves y carne de cerdo) y huevos. La temperatura a la que debe someterse el alimento debe ser suficiente para que alcance un mínimo de 70º C en el centro del producto.
Respetar las normas de tiempo y temperatura en la preparación de conservas caseras. No consumir alimentos que procedan de latas con golpes, zonas oxidadas, abombamientos o aquellas que desprendan gas al abrirlas.
7.     No descongelar los alimentos a temperatura ambiente. Sacar el producto con antelación manteniéndolo a temperaturas de refrigeración ó bien descongelar en el microondas en recipientes adecuados.
8.     Evitar el consumo de leche y quesos crudos no tratados por el calor.
9.     Pronta limpieza y refrigeración del pescado para evitar contaminaciones por anisakis. En preparaciones como el sushi ó los boquerones en vinagre, hay que congelar el producto a -20ºC durante un periodo mínimo de 24 horas.
Pincha aquí para ver una infografía de Consumer.es sobre dicho parásito y lee aquí todo lo que necesites saber sobre el anisakis.
10.  Evitar el consumo de huevo crudo.   En las preparaciones culinarias  que vayan a consumirse sin cocción (mayonesas, merengues, etc) ó si no podemos garantizar una adecuada refrigeración, es preferible emplear ovoproductos pasterizados ó sustitutos del huevo.
Llegó la hora


También es recomendable lavar los huevos, pero sólo JUSTO ANTES de su utilización. Por otra parte, evitaremos el contacto de restos de cáscara de huevo con los alimentos y siempre trataremos de escoger huevos frescos y de garantía.


Ø     Consulta aquí este enlace de la Consejería de Salud con un completísimo dossier sobre consejos saludables de cara al verano.
Ø     En este enlace puedes ver los consejos de la AESAN para prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos y aquí puedes descargarte un folleto basado en las “5 claves para la seguridad de los alimentos” de la Organización Mundial de la Salud.

Autora: Lati Escudero

miércoles, 8 de junio de 2011

Recetas con pepino

Algunas sugerencias de preparación:

Para evitar que amarguen, antes de pelarlos, cortamos los extremos y frotamos con ellos las puntas unos minutos, formando círculos, para que las sustancias amargas que se concentran en mayor medida bajo la piel sean eliminadas. Posteriormente, los lavamos y preparamos al gusto.
El pepino se puede emplear en multitud de platos y recetas, como p. ej. en la elaboración de gazpachos  y sopas frías, ensaladas de todo tipo, bocadillos, aperitivos, elaboración de encurtidos, etc; a continuación os proponemos algunas ideas.
-Emparedados de queso y pepino, ó formando parte de un rico bocadillo vegetariano, junto con hummus, aguacate y tomate…
-Como aperitivo en forma de palitos (junto con zanahoria y apio) para untar salsas como el guacamole, el hummus, salsa de queso, ó simplemente queso de untar.
-Podemos preparar canapés de pepino, cortando una rodaja gruesa de pepino y cubriéndola con 1 trozo de salmón ahumado y un poco de eneldo ó de cebollino fresco.
-Ensalada de pepino y eneldo: Pelamos varios pepinos y para que queden más  bonitos los raspamos a lo largo con un tenedor para dejar surcos en la carne. Los cortamos en rodajas finas con ayuda de una mandolina y sazonamos con sal, unas gotas de limón, aceite de oliva y eneldo.
-Ensalada de pepino, yogur y menta: Esta ensalada o casi salsa, también llamada raita, es típica de la cocina hindú y se suele preparar para acompañar platos picantes, como currys de carne ó platos a base de arroz. Es similar a la que se conoce con el nombre de tzatziki en zonas de Grecia y Turquía.
Se prepara pelando y rallando el pepino y dejándolo escurrir. Posteriormente se le añade yogur natural, sal, aceite de oliva y hojas de menta. Se mezcla bien y se deja reposar en el frigorífico hasta el momento de servir. Según versiones, también se le puede añadir ajo, cebolla, otras verduras, cilantro fresco, comino ó mostaza.
-Es una hortaliza que por su sabor suave y textura, suele gustar a los niños. Aquí podemos sorprenderles con esta original idea.
-El pepino se usa en la cocina japonesa, en la elaboración de diversos platos. Aquí puedes aprender a preparar maki de pepino.
RECETASopa fría de pepino y yogur.


Foto de  seriouslygood1
Ingredientes para 6 personas: 
4 pepinos
4 yogures naturales
4 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo
Sal, vinagre, pimienta negra
Hojas de menta ó hierbabuena
Agua fría y hielo

Elaboración:
Pelamos y troceamos los pepinos, lavamos unas cuantas hojas de menta y lo batimos todo junto con los demás ingredientes. Añadimos agua fría al gusto y servimos con hielo. Decoramos con unas hojas de menta ó eneldo fresco.
Esta receta resulta muy fácil de preparar y muy socorrida, en sustitución del conocido gazpacho ó salmorejo.

Si deseamos reducir más su valor calórico y su contenido en grasa y colesterol, podemos emplear yogur desnatado en su elaboración.

Valor calórico y nutricional de 1 ración:

128 kcal
3,9 g de proteína
9,6 g de lípidos
6,9 g de hidratos de carbono
4,7 mg colesterol
1,4 g de fibra
15,7 mg de sodio*
*(sin contabilizar la sal añadida)

lunes, 6 de junio de 2011

El Pepino

Prolific cucumbers

Las autoridades sanitarias han descartado que los pepinos sean la causa del brote alimentario originado recientemente en Alemania, y Bruselas levanta la alerta sobre esta hortaliza tan saludable.


De este modo, según publica la AESAN, todos los productos españoles quedan libres de sospecha, confirmándose su calidad y el cumplimiento de todos los requisitos de seguridad alimentaria establecidos. Según constatan, no hay ningún caso asociado a este brote en España, por lo que el consumo de esta hortaliza debe ser el habitual, con las precauciones normales de lavado o pelado de verduras previo a su preparación.

Y sin más, os ofrecemos alguna información de esta cucurbitácea tan refrescante originaria del Himalaya y que fue uno de los alimentos preferidos por los faraones. Los médicos griegos y latinos afirmaban que su jugo aumentaba la inteligencia y calmaba los ardores de la carne. Como curiosidad, decir que este fruto se consume inmaduro ya que al madurar se vuelve esponjoso y de color amarillento, y se altera su sabor.

-En primer lugar procederemos a un lavado adecuado de manos antes de manipular cualquier alimento.
-Posteriormente lavaremos bien las frutas y hortalizas, con abundante agua potable.
-Si van a ser consumidas tal cual, en crudo y sin pelar, podemos dejarlas unos minutos en remojo (no más para evitar pérdidas de vitaminas) en agua a la que habremos añadido un vasito de vinagre.
-En el caso de frutas y verduras que haya que pelar o trocear, evitaremos que se pongan en contacto con superficies ó cuchillos empleados para manipular otros alimentos crudos (carnes, pescados, etc) ú hortalizas sin lavar.
En la actualidad, el pepino es una hortaliza muy cultivada en Europa y América del Norte y ocupa el cuarto puesto en la producción mundial de hortalizas, detrás del tomate, la col y la cebolla. 
Las variedades de pepinos se pueden clasificar en función de diversas características como su tamaño, forma y color de la piel. 
Atendiendo al tipo de cultivo se habla de pepinos de invernadero: los que poseen una forma alargada y recta, piel fina y pocas semillas ó pepinos de caballón: contienen menos semillas que los anteriores y su piel es verde oscura y dura, por lo que se deben pelar antes de su consumo. 
En cuanto a su composición nutricional, el pepino es una de las hortalizas más ricas en agua (97%), y de menor contenido calórico, (tan sólo proporciona 12 kcal por cada 100g). Contiene menos de 2 g de hidratos de carbono y pequeñas cantidades de vitaminas como la C y carotenos y beta-carotenos. También presenta una pequeña proporción de beta-sitosterol, compuesto con actividad antiinflamatoria, hipocolesterolemiante y moduladora de la respuesta inmunitaria, entre otras, que podría resultar beneficioso en el tratamiento de ciertas enfermedades como la artritis reumatoide ó hiperplasia benigna de próstata.

Todo ello convierte al pepino en una verdura ideal en:
-Elaboración de platos ligeros, refrescantes y bajos en calorías, ideales para personas con colesterol elevado, con diabetes ó que necesiten perder peso.
 1 kg de pepinos nos aporta las mismas calorías que 1 manzana: (120 kcal)

-También son diuréticos, y tienen un bajo contenido en sodio, por lo que son una buena elección en caso de hipertensión.
-Por otra parte, el pepino no se considera una hortaliza muy rica en potasio en comparación con otras, por lo que debido a su contenido relativamente escaso en este mineral (140 mg/100g), puede ser consumida con moderación por personas con Insuficiencia Renal Crónica que deban limitar su ingesta de potasio.
Como precaución, tendremos en cuenta que en algunas personas puede resultar indigesto.

viernes, 3 de junio de 2011

Las cerezas

Colorful Double Red Cherry Drops Free Creative CommonsEstamos en plena época de cerezas, el final de la primavera y el comienzo del verano. Es en este momento cuando concentran su mayor aporte nutricional, rico en antioxidantes, azúcares, fibra soluble, carotenoides, melatonina y minerales como el potasio.
 Unas 15 cerezas (aprox 100 g) nos aportan unas 50 calorías, 14 g de hidratos de carbono; 2 g de fibra y 250 mg de potasio.

Según el American Journal of Clinical Nutrition, las cerezas ocupan el puesto número 14, entre los 50 alimentos más ricos en antioxidantes.

La identificación y cuantificación de los distintos tipos de antioxidantes que concentran las cerezas, así como la determinación de su biodisponibilidad, son objeto de estudio en recientes publicaciones. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Arizona, expone que las cerezas, especialmente las más dulces,  poseen múltiples nutrientes saludables, destacando su contenido en flavonoides como las antocianinas y la quercetina; minerales como el potasio, fibra, carotenoides y melatonina. La concentración en el fruto de estos compuestos varía mucho en función del grado de maduración del fruto, las condiciones de conservación, o la exposición solar. Estos nutrientes justifican los efectos beneficiosos que se le atribuyen a la cereza en la posible prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer ó Alzheimer. En estudios de experimentación in vitro y con animales las cerezas mostraron una capacidad antioxidante relativamente elevada, un bajo índice glucémico y efectos anti-cancerígenos. Sin embargo, los autores concluyen que se necesita profundizar en el estudio de sus propiedades beneficiosas en la salud humana.
Otros estudios parecen haber encontrado beneficios en la recuperación del dolor muscular tras el ejercicio intenso con la ingesta de zumo de cerezas.
La cereza, por su composición, se recomienda especialmente en casos de:
-         Hipertensión arterial y retención de líquidos, por su contenido en potasio y su efecto diurético. Esta propiedad es más marcada en los pedúnculos de la cereza, que se pueden tomar como infusión, hirviendo un puñado de rabillos en 1 litro de agua durante 5 minutos. No obstante, su uso atenderá a la recomendación de un especialista, una vez que se haya demostrado la necesidad de aumentar la diuresis y no haya situaciones que puedan agravarse.
-         Estreñimiento y Colesterol elevado, por su contenido en fibra.
-         En caso de diabetes, se  deberán escoger cerezas ácidas, que tienen un índice glucémico bajo y unos 3-4 g de glucosa por cada 100 g de producto. Las dulces por el contrario tienen un índice glucémico más alto y el doble de glucosa por cada 100 g de producto.

-       Como precaución, deben consumirse con moderación en casos de cálculos de oxalato, y hay que tener en cuenta que pueden provocar indigestión y flatulencias consumidas en exceso.
Enlaces y recetas de interés:
Ø     El 17-18-19 de Junio se celebra la Fiesta de la Cereza en Castillo de Locubín (Jaén).
Ø     Según un estudio de la Universidad de Extremadura el zumo de cereza mejora los ciclos de sueño y vigilia.
Ø     Receta de Gazpacho de cerezas
Ø     Descubre 125 recetas a base de cerezas

miércoles, 1 de junio de 2011

Los posibles beneficios del café

Coffee Beans 02

Según una reciente noticia publicada por Europa Press, el café podría tener efectos beneficiosos para proteger a las mujeres del cáncer de mama negativo al receptor de estrógenos, aunque se desconoce el mecanismo exacto y los componentes implicados y se sabe que no todos los tipos de café son iguales.

Los investigadores del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia), cuyo estudio se publica en la revista Breast Cancer Research, explican que a menudo se vierte información conflictiva sobre los efectos beneficiosos del café. Al comparar los resultados del presente estudio con los de otra investigación alemana, los autores descubrieron que sus datos mostraban la misma tendencia pero que la relación era mucho más débil. Los investigadores sugieren que esto podría tener que ver con la forma en la que se prepara el café o el tipo de café preferido.

Los autores también descubrieron que varios factores del estilo de vida afectaban a las tasas de cáncer de mama, como la edad de la menopausia, el ejercicio, el peso, la educación ó los antecedentes familiares.

Pinchar aquí para ver la noticia original.

Proponemos una versión ligera del clásico postre italiano, en la que se emplea café en su elaboración.

Tiramisú ligero

Tiramisù

Ingredientes para 8 personas:
•500 g de queso fresco batido desnatado (Tipo speissequark)
•1 brick de 200 ml de nata baja en grasa (para cocinar)
•300 g de bizcochos al huevo (de soletilla)
•1 cucharada sopera de cacao en polvo
•1 ó 2 vasos de café fuerte recién hecho
•8 cucharadas soperas de azúcar
•Azúcar vainillado ó esencia de vainilla

Elaboración
- Preparar el café y mantenerlo caliente.
. Montar la nata a la vez que se le ira añadiendo el azúcar poco a poco y la vainilla.
- En un cuenco colocamos el queso fresco, y poco a poco se le va añadiendo la nata montada, mezclándolo con suavidad.
- Vertemos el café caliente en un plato hondo y vamos bañando en él los bizcochos hasta que se empapen bien pero sin que lleguen a romperse. Se colocan en el fondo de una bandeja o molde rectangular que no sea muy hondo.
- Añadir por encima de los bizcochos la mezcla del queso y espolvorear con el cacao, ayudándonos con un colador para que quede más uniforme.
- Cubrir con film transparente y dejar reposar en el frigorífico unas 8 horas.

Comentario dietético: Al estar elaborado con queso desnatado y sin huevo, este postre resulta relativamente ligero, y su aporte de grasa y colesterol es bajo, por lo que es apto para personas con cardiopatías ó que deban controlar sus niveles de lípidos en sangre.

Valor calórico y nutricional de 1 ración:
293,4 Kcal
9 g prot
6,8 g lípidos
50,4 g hidratos de carbono
16,5 mg colesterol
0,85 g fibra
41,2 mg sodio