miércoles, 22 de junio de 2016

Morcilla vegetariana de verano


Para sacarle el máximo partido a la berenjena y seguir consumiendo hortalizas de temporada traemos hoy una receta de origen murciano. Aunque se llama morcilla de verano o de primavera, en Murcia -región afamada por sus verduras de la huerta- se suele cocinar todo el año. Es un plato muy sencillo de preparar, sabroso y que se puede elaborar en cantidades grandes, para congelar y emplearse como relleno de empanadas, guarnición, revueltos…


Ingredientes para 4 personas
2 berenjenas grandes
3 cebollas medianas
3 cucharadas de aceite de oliva y aceite para freir
50g de piñones
1 cucharada de orégano seco
1/2 cucharadita de comino molido (opcional)
sal y pimienta
Elaboración:
La berenjena tiende a absorber mucho aceite al ser su carne porosa. Para evitarlo, cortamos la berenjena sin piel en daditos y la cubrimos de agua con sal durante unos 10 minutos. A continuación escurrimos y presionamos bien para eliminar todo el aire y agua, lo cual en parte evitará que coja aceite en exceso.
Se fríe en abundante aceite bien caliente ó freidora hasta que la berenjena quede dorada.
Escurrimos en papel absorbente.
Mientras troceamos la cebolla también en dados ó en juliana (a tiritas).
En una sartén con las 3 cucharadas de aceite, pochamos la cebolla a fuego suave, para que no se dore y quede blandita.
Juntamos los ingredientes en una olla, sazonamos y añadimos los piñones y el orégano. Mezclamos bien manteniendo a fuego lento hasta que se forme una masa de color pardo.
Retiramos el posible exceso de aceite y servimos caliente en una fuente ó bandeja como si de un pisto se tratara.
Se puede acompañar con rebanaditas finas de pan ó picos.
Estas recetas tradicionales tienen muchas variantes según gustos y zonas. En algunas casas no añaden comino y en otras se les pone clavo.
Ø  Para saber más:

Otra receta muy típica de la cocina murciana es el zarangollo (revuelto de calabacín).

viernes, 17 de junio de 2016

Albóndigas de berenjena

Hace unos días proponíamos recetas con calabacín. Hoy es el turno de la berenjena; ambas hortalizas están ahora en temporada, y por lo tanto en su óptimo momento de calidad, valor nutricional y precio. Esta receta sustituye perfectamente a las tradicionales albóndigas de carne picada, como propuesta para aumentar el consumo de verduras y disminuir el de carne roja, siguiendo las recomendaciones de la OMS.



Ingredientes para unas 15-20 albóndigas
1 berenjena grande
1 cebolla
1 pimiento verde
1 diente de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva
100 g de queso mozarella ó tierno de cabra
100 g de pan rallado
1 huevo
Orégano
Albahaca fresca
Sal (opcional según patologías)
1 puñado de piñones ó nueces troceadas (opcional)
Salsa de tomate casera

Elaboración:

Lavar las verduras y cortarlas en dados pequeños, dejando la berenjena con su piel.

Colocamos los daditos de berenjena en un escurridor, añadimos un poco de sal por encima y dejamos reposar unos 30 minutos. Transcurrido este tiempo, lavamos bajo el grifo para retirar la sal.

En una sartén amplia doramos la cebolla, el ajo y el pimiento junto con el aceite de oliva. Cuando estén blandos y ligeramente dorados añadimos la berenjena en daditos pequeños. Dejamos que se dore un poco y a continuación bajamos el fuego para que se cocine lentamente. Cuando la berenjena esté casi deshecha, añadimos el queso en trocitos, retiramos del fuego y pasamos la mezcla a un bol. Añadimos el huevo y el pan rallado, sazonamos con el orégano, albahaca u otras especias al gusto y mezclamos bien.

Dejamos reposar la masa un rato y formamos bolitas mojándonos las manos para facilitar el proceso.

Colocamos las albóndigas en una rejilla de horno y las horneamos unos 15 minutos hasta que se doren. Quedarán un poco crujientes y sin necesidad de freírlas, con las ventajas que ello conlleva.





Aparte, preparamos una salsa de tomate casera.
Introducimos las albóndigas en la salsa y dejamos que cuezan en ella unos 20 minutos a fuego suave para que los sabores se amalgamen. O preparar de un día para otro.

Servimos las albóndigas bien calientes p. ej con unas patatas cocidas ó asadas con su piel ó con quinoa hervida.

Ø  Para saber más: La berenjena

Por: Lati Escudero

lunes, 13 de junio de 2016

Ideas para combatir el calor

Foto: Janex & Alba
El verano parece haber llegado ya, y aunque por fechas aún faltan unas semanas, en altas temperaturas se está haciendo notar, lo que obliga a tomar una serie de precauciones y cuidados, especialmente entre la población más vulnerable. La Consejería de Salud ya ha activado el Plan Andaluz de Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud, junto con la campaña “Verano 2016: Cuidados frente al calor”.  Desde Cocinar Rico y Sano también recopilamos una serie de posts y recetas que también pueden ayudar a prevenir y paliar los efectos del calor.

1.    La mejor bebida: El agua. En dicho post mencionábamos algunas ideas en torno a este bien tan poco valorado.

2.    Las legumbres pueden resultar más apetecibles y ligeras en recetas frías:

3.    Sopas frías y salmorejos innovadores, opciones imprescindibles para evitar encender la hornilla.


5.    El pepino es una de las hortalizas más ricas en agua (97%) y de menor contenido calórico, (tan sólo proporciona 12 kcal por cada 100g). Todo ello convierte al pepino en una verdura ideal en la elaboración de platos ligeros, refrescantes y bajos en calorías, ideales para personas con colesterol elevado, con diabetes ó que necesiten perder peso.

6.    Es importante asegurarse un consumo abundante de frutas y verduras, por su alto contenido en agua. En este post recogíamos las propiedades de la sandía y el melón.

Foto: RuanNiemann

7.    Además de beber agua, en este post recogíamos Alternativas a las bebidas refrescantes azucaradas.

8.  El plato estrella en estas fechas son las ensaladas. Recopilamos algunas recetas y proponemos este especial de NorteSalud Nutrición sobre cómo hacer 1000 ensaladas.
-La quinua, ‘superalimento’ ideal para consumir en ensaladas



Por: Lati Escudero


viernes, 3 de junio de 2016

‘Spaguetti’ de calabacín a la carbonara

Se va acercando el verano y van apeteciendo platos más ligeros y con menos calorías. En esta ocasión, y continuando con la dinámica de la semana anterior, os proponemos también otra receta sin gluten, ideal para consumir como plato único o para acompañar carnes. Por otra parte el calabacín está ahora en plena temporada, por lo que es el momento para consumirlo en todo tipo de recetas.

Foto: mf
Ingredientes para 2-3 personas
2 calabacines grandes
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
4 dientes de ajo
100 g de fiambre de pavo ahumado ó ‘bacon’ de pavo (las personas con intolerancia al gluten deberán comprobar el etiquetado de este producto)
300 ml de leche evaporada
2 cucharadas de salsa de soja
1 cucharadita rasa de maicena (opcional)
Ajo en polvo
Pimienta negra
Sal (opcional)


Elaboración:
Lavamos el calabacín, y con ayuda de un pelador, obtenemos tiras bien finas a modo de tallarines, ó bien empleamos un utensilio para hacer spaguetti de verduras.

Foto:  shellyinreallife
Cortamos los ajos en láminas finas y los doramos en una sartén amplia junto con el aceite. 

Añadimos el ‘bacon’ de pavo cortado en láminas finas hasta que coja color.

Añadimos la leche evaporada (menos unas cuantas cucharadas que reservaremos) y dejamos que se caliente hasta que comience a hervir.

Añadimos entonces los calabacines en tiras y sazonamos con la salsa de soja, ajo en polvo y pimienta.

Dejamos cocer unos minutos hasta que el calabacín esté hecho, pero no demasiado blando para que no se deshaga.

Opcionalmente, si deseamos que la salsa esté algo espesa, podemos añadir la maizena desleída en el resto de leche evaporada que apartamos previamente.
Servimos enseguida.

Ideal para acompañar con pechuga de pollo a la plancha ó una pequeña cantidad de pasta integral.

Otra opción es preparar este mismo plato con gambas al ajillo, omitiendo la leche evaporada y el fiambre de pavo.


Ø  Para saber más:


Por: Lati Escudero