lunes, 21 de noviembre de 2016

Recursos y recomendaciones dietéticas para pacientes con EPOC

La semana pasada, sobre el 17-19 de Noviembre, se conmemoraba el “Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica” (EPOC).  La EPOC se caracteriza por una obstrucción lenta y progresiva de las vías aéreas, dentro de la cual se engloba al Enfisema y a la Bronquitis crónica. Este día busca fundamentalmente despertar la conciencia, promover la prevención y elaborar estrategias a nivel mundial para combatir la enfermedad. Desde un punto de vista nutricional, las recomendaciones dietéticas son importantes en estos pacientes ya que la desnutrición es frecuente y ésta empeora la función pulmonar, la calidad de vida de la persona y aumenta las probabilidades de desarrollar otros problemas de salud.


Los factores de riesgo más importantes para la aparición de esta enfermedad son el tabaquismo o el contacto continuo con humo, siendo otros posibles factores la contaminación ambiental del aire, productos químicos en el ambiente laboral ó la susceptibilidad genética.

La enfermedad suele dividirse en dos categorías: Enfisema, con un aumento de tamaño y destrucción de alvéolos, y Bronquitis crónica, en la que se produce una tos productiva con inflamación bronquial.

Los pacientes con enfisema suelen estar delgados y suelen ser mayores. Por el contrario, en los pacientes con bronquitis crónica el sobrepeso es frecuente. Por lo que la determinación de las necesidades de macronutrientes debe ser personalizada, vigilando estrechamente la evolución.

En la EPOC estable, las necesidades de agua, proteínas, hidratos de carbono y grasas están determinadas por la enfermedad pulmonar subyacente, los fármacos, el peso y cualquier fluctuación aguda de los líquidos. Es necesario aportar las proteínas suficientes (1.2-1.7g/kg de peso corporal seco), para mantener o restablecer los pulmones y la fuerza muscular, así como favorecer la función inmunitaria.

Una proporción equilibrada de proteínas (15-20% de las calorías totales); grasas (30-45% de las calorías totales) e hidratos de carbono (40-55% de las calorías totales) es importante para preservar un Cociente Respiratorio satisfactorio.

En personas que continúan fumando pueden ser recomendables aportes elevados de vitamina C.

La función de ciertos minerales, como el magnesio y calcio, en la contracción y relajación muscular podría ser importante en las personas con EPOC. Según los resultados de las pruebas de densidad mineral ósea, puede ser necesario añadir vitaminas D y K. Los pacientes con retención de líquidos precisan restricción de sodio y de líquidos. En ocasiones puede ser necesario aumentar la ingesta de potasio según el diurético prescrito.

ALGUNAS INDICACIONES BASICAS UTILES PARA EL PACIENTE CON ENFERMEDAD OBSTRUCTIVA CRÓNICA (EPOC) Y SUS FAMILIAS
-Descanse antes de las comidas y coma despacio, mastique bien y coma en compañía. Es recomendable realizar comidas ligeras y poco abundantes, varias veces al día (4 - 6 tomas al día). Si se queda con hambre enriquezca su dieta con elementos de alto valor calórico y nutricional sin incremento de la cantidad.

-Resulta primordial la participación de equipos interdisciplinares y planificar los medicamentos e inhaladores según las comidas. Si tiene disnea, utilice un inhalador de rescate antes de las comidas.

-Para prevenir aspiraciones hay que prestar especial atención a la coordinación entre  respiración y deglución, así como la postura correcta al comer.

-Evitar tomar alimentos muy fríos, muy calientes o aquellos que le provoquen, por su experiencia, irritación faríngea, porque pueden provocar la aparición de tos.

-Evitar alimentos que precisen una masticación prolongada y fuerte, siendo preferible una dieta de fácil masticación.

-El ejercicio apropiado, los líquidos y la fibra dietética fácil de masticar favorecen la motilidad gastrointestinal. Es importante prevenir el estreñimiento, aumentando el consumo de cereales integrales, frutas y vegetales.

-Cuando la distensión abdominal es un problema, puede ayudar restringir los alimentos asociados a la formación de gas, evitando aquellos que causan flatulencia y/o digestiones pesadas (col, coliflor, cebolla, etc.). También se deberán evitar las bebidas gaseosas.

-Cocinar los alimentos al vapor, hervidos o a la plancha, en lugar de freírlos.

-Evitar la ingesta excesiva de hidratos de carbono (pan, patatas, pastas, arroz, etc.) porque pueden producir un aumento de CO2 en sangre.

-La mejor bebida es el agua, siendo preciso ingerir una cantidad aproximada de 1,5 litros al día (8 vasos de agua).

-Según recoge este artículo, las dietas ricas en alimentos antioxidantes, frutas y verduras, fibra, especialmente la fibra de los cereales, y el consumo de aceite de oliva mejoran la función pulmonar y por lo tanto la calidad de vida de los pacientes con EPOC. También señala el  beneficio sobre la función pulmonar de la ingesta de soja y de alimentos ricos en ácido fólico. Por el contrario, otros estudios han demostrado que la ingesta de carnes curadas, patatas fritas, dulces y dietas con alto contenido en grasas tiene un efecto perjudicial sobre la función pulmonar.

Se pueden ampliar algunas de estas recomendaciones en los siguientes recursos y enlaces:

-APP Reto-EPOCAprende a vivir mejor” es una App para facilitar el Autocuidado y la adherencia al tratamiento de las personas con EPOC.
Contiene:

• Información, consejos y ayuda entre iguales sobre: actividad física, alimentación, tabaco, descompensaciones, medicación, oxigenoterapia y actividades cotidianas.
• Un sistema de “Retos” para elaborar planes de autocuidados individualizados, realizar el seguimiento, compartir retos con otros pacientes, obtener premios, recibir recuerdos y alertas.
-Recomendaciones nutricionales para el paciente con enfermedad obstructiva crónica. SEEN. Documento Elaborado por: Ana Ayúcar Ruiz de Galarreta (Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña) y Gabriel Olveira Fuster (Hospital Universitario Carlos Haya, Málaga).
-ALIMMENTA: Vídeo con recomendaciones nutricionales básicas para el paciente con EPOC.
-“Krause. Dietoterapia”. Mahan; Escott-Stump; Raymond. 13 ed. 2013.
Ø  Para saber más:

viernes, 18 de noviembre de 2016

Recetas ricas y sanas: ensaladilla de calabacín

En esta semana en la que se ha conmemora el Día Mundial de la Diabetes nuestra receta saludable es una adaptación de la clásica ensaladilla en la que se sustituyen parte de los hidratos de carbono procedentes de la patata por los del calabacín, resultando un plato con menor aporte calórico y mayor aporte en fibra y vitaminas.
Foto de Marco40134
Ingredientes para 2-4 personas:
1 calabacín mediano
1 tomate de ensalada
100 g de queso fresco de cabra tierno
2 huevos duros
4 pepinillos
2 tomates secos y rehidratados
8 aceitunas negras deshuesadas
Mayonesa casera con un poco de mostaza y ajo
Pimienta negra
1 ramita de perejil
Pimientos morrones para decorar

Elaboración:
Lavamos el tomate y lo troceamos en daditos. Pelamos el calabacín, crudo, y lo cortamos en daditos similares, como si fuese patata.
Procedemos de la misma forma con el queso, el tomate seco, y los pepinillos.
Cortamos las aceitunas y el huevo duro en rodajas.

Preparamos una mayonesa con al menos una parte de aceite de oliva suave y un poco de leche desnatada ó un huevo bien fresco. Cuando esté hecha, le añadimos medio diente de ajo, trituramos bien y le añadimos una cucharadita de mostaza.
Mezclamos lo anterior junto con todos los demás ingredientes en un bol amplio o ensaladera, y sazonamos con pimienta negra y un poco de perejil.

Decoramos la ensaladilla con hojas de lechuga, rodajas de huevo duro y tiras de pimiento rojo asado y servimos bien fría.



martes, 8 de noviembre de 2016

Rollitos de canela ricos y sanos

Estos deliciosos bollitos, muy populares en Estados Unidos y otros países de América del Sur, se pueden preparar, en su versión ‘Rica y Sana’ con harina integral, aceite de oliva, nueces y con poca cantidad de azúcar, de manera que supongan una opción de desayuno o merienda casera más saludable que cualquier bollería comercial. Ahora que encender el horno no es una tortura, podemos animarnos a prepararlos con la masa de pan que recogíamos en este post, o bien con la siguiente receta, más parecida a un pan de leche.

Ingredientes:
1 vaso de leche desnatada tibia
½ pastilla de levadura prensada de panadería
3 y ½ ó 4 vasos de harina, mitad blanca y mitad integral (aprox 500 g)
½ cucharadita de sal
1 huevo
50 g de azúcar moreno
50 g de aceite de oliva suave

Para untar sobre la masa:
Azúcar moreno para espolvorear
50 g de mantequilla derretida
Canela molida abundante
Nueces troceadas (opcional)

Elaboración:
Colocamos la leche tibia en un bol amplio, junto con el huevo batido, la levadura y el azúcar, y mezclamos hasta que la levadura se deshaga. Añadimos a continuación la harina, la sal y el aceite de oliva.

Mezclamos todo bien con ayuda de las dos manos y volcamos la mezcla sobre una superficie de trabajo enharinada. Añadiremos harina hasta que la masa se pueda trabajar sin que se nos pegue a los dedos.

Amasamos bien, unos 10 minutos, hasta que no quede nada de harina visible y se pueda formar una bola ligeramente elástica que no se pegue.

Cubrimos la masa con un paño y la dejamos fermentar durante aproximadamente 1 hora, aunque esto dependerá  mucho de la temperatura ambiente y de la cantidad y calidad de la levadura empleada.  Más o menos la masa deberá doblar su volumen.

Dividimos la masa en 3 ó 4 partes. Limpiamos y enharinamos una mesa de trabajo y estiramos la masa formando un cuadrado con ayuda de un rodillo hasta que quede fina, aprox unos 3mm.

Con ayuda de un pincel de cocina, untamos la masa de mantequilla derretida, y espolvoreamos con un poco de azúcar, canela molida abundante y opcionalmente, las nueces troceadas.

Enrollamos bien la masa formando un rollo alargado, apretando los extremos para que el azúcar y canela no se salgan.

Con un cuchillo cortamos trocitos uniformes, que iremos colocando en una bandeja de horno engrasada.

Dejamos que la masa fermente de nuevo en la bandeja hasta que los bollos vuelvan a doblar su volumen.

Transcurrido este tiempo, introducimos los bollos en el horno ligeramente precalentado, y horneamos a temperatura media (unos 160-170º), durante unos 20 minutos.

El tiempo también será variable en función del horno. Los rollitos deben quedar ligeramente dorados y con el azúcar de los bordes ligeramente caramelizada.

Desmoldamos inmediatamente con ayuda de una espátula y los dejamos enfriar sobre una rejilla.


Por: Lati Escudero