viernes, 24 de febrero de 2017

Sopa de guisantes secos con picatostes

Los guisantes secos aportan fibra y vitamina B1 en mayor cantidad que otras leguminosas y presentan un sabor suave y delicado. Esta receta neoyorkina es ideal para entrar en calor en días lluviosos, y si se le añaden unos picatostes o se sirve con pan de maíz al estilo americano su aporte proteico será completo al combinarse los aminoácidos de los cereales y las legumbres.

Foto: atxryan

Ingredientes para 4-6 personas:
500 g de guisantes secos partidos
1 cebolla grande
1 zanahoria
2-3 ramas de apio
3 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita rasa de pimentón ahumado
1 cucharadita rasa de cominos
1 ramita de cilantro fresco
3 cucharaditas de azúcar moreno
2 cucharadas de vinagre de manzana
1,5 litros de agua
Sal y pimienta negra
Pan del día anterior

Elaboración:
La noche anterior ponemos los guisantes secos en remojo.

Cortamos la zanahoria, apio, ajo y cebolla en trozos pequeños y pochamos todo en una cacerola que no se pegue junto con el aceite. Añadimos el cilantro, las especias, removemos y agregamos los guisantes escurridos.

Cubrimos con agua (aprox 800 ml) y cocemos a fuego suave durante aproximadamente 1 hora y media, retirando ocasionalmente la espuma que se forme en la superficie y removiendo de vez en cuando, evitando que la mezcla se pegue en el fondo.
Batir todo y añadir el agua restante ó más si es necesario hasta conseguir la consistencia idónea.

Finalmente aderezar con sal y pimienta al gusto, el azúcar moreno y el vinagre.
Preparamos unos picatostes al horno frotando un ajo en el pan del día anterior y cortándolo en daditos que hornearemos hasta que se doren.

Servir la sopa junto con una cucharada de yogur natural en el centro del bol, unas hojas de cilantro fresco y unos picatostes.

Ø  Para saber más:

Foto: sgrace








viernes, 17 de febrero de 2017

Curry de calabaza tailandés

Hoy os proponemos una receta para preparar la calabaza de una forma diferente y seguir consumiendo verduras y hortalizas. Recordemos que la calabaza es rica en betacarotenos, antioxidante precursor de la vitamina A, necesaria entre otras funciones para mantener un buen estado de las mucosas, como comentábamos en el post “En invierno, verduras ricas en vitamina A y C”.

Curry de calabaza
Ingredientes:
½ kg de calabaza tipo “cacahuete” pelada y cortada en dados
1 vaso de caldo de verduras
1 guindilla (opcional)
3 dientes de ajo
1 puerro (la parte blanca)
1 cebolla
1 trozo de raíz de jengibre troceada
2 cucharadas de aceite de oliva suave ó aceite de cacahuete
400 ml de leche de coco (1 lata)
2 cucharadas de pasta de curry amarillo (de venta en tiendas especializadas)
Sal y pimienta
2 cucharadas de pipas de calabaza tostadas

Elaboración:
Pelamos la calabaza y la cortamos en dados medianos. La cocemos en el caldo junto con la guindilla, sólo unos minutos para ablandar la calabaza, pero debe quedar al dente evitando que se deshaga. La escurrimos.
Troceamos la cebolla, el puerro y el ajo en dados pequeños y los salteamos en una sartén amplia junto con el aceite.
Cuando esté pochada y ligeramente dorada añadimos la pasta de curry, el jengibre, la calabaza escurrida y la leche de coco.
Dejamos cocer a fuego suave unos minutos, hasta que la salsa se espese un poco y la calabaza esté tierna. Sazonamos al gusto con sal y pimienta.

Adornamos con las pipas de calabaza y un poco de albahaca, perejil o cilantro.

viernes, 3 de febrero de 2017

Recordatorio de la AICR sobre los principales factores de riesgo de cáncer

AICR Recomendaciones

La obesidad y el sobrepeso:
El exceso de grasa corporal se relaciona con el riesgo de aparición de 11 tipos de cáncer, por lo que mantener un peso adecuado es uno de los pilares para disminuir el riesgo de contraer la enfermedad.

Sedentarismo y escasa actividad física: 
Con tan sólo 30 minutos diarios de actividad física moderada, ya se reduce el riesgo de cáncer de mama, colorectal, y de endometrio, a la vez que contribuimos a mantener un peso óptimo.

Bebidas alcohólicas:
El alcohol es un carcinógeno demostrado para al menos 6 tipos de cáncer, entre ellos el de esófago, mama, hígado y colorectal.

Carnes procesadas y curadas de todo tipo: Están relacionadas con el cáncer de estómago y colorectal.

Carnes rojas:
Un consumo elevado de carnes rojas se relaciona con un mayor riesgo de cáncer, recomendando la AICR un consumo máximo de carnes rojas frescas, (ternera, cerdo, cordero…), sin tratamiento industrial ni exposición a barbacoas, de 450 g semanales.
Si a todo esto se le añade el tabaquismo y una exposición excesiva al sol, nos encontramos con factores de riesgo evitables o modificables que conviene tener en cuenta para no sumar, en la medida de lo posible, a todos aquellos otros factores que desconocemos o que no podemos controlar.

Gran parte de estos factores ya los recomendábamos en el post del Día Mundial del Cáncer 2013.   

Por otra parte, a pesar de que haya estudios que destacan las bondades de determinados alimentos en la prevención del cáncer, lo más importante sería concentrarse en los patrones alimentarios, en lugar de hacerlo en alimentos individuales, consumiendo una dieta saludable con énfasis en alimentos de origen vegetal.


Ø  Para saber más:

American Institute for Cancer Research AICR

Por: Lati Escudero